domingo, 23 de septiembre de 2012



         Atributos y  cualidades del personal de salud


El personal de salud debe tener como atributo la paciencia  es la actitud que lleva al ser humano a poder soportar cualquier contratiempo y/o dificultad.
Es una cualidad muy relevante en una enfermera ya que si no existe la presencia de ella la enfermera no podrá brindar un cuidado con cariño.
También tiene cualidades como la Capacidad de soportar algo sin alterarse.
Capacidad para hacer cosas pesadas o minuciosas.
Lentitud para hacer algo.
Capacidad de comprensión por otras formas de ser, pensar y actuar.
 Aceptar al otro en su diferencia. Que tenga respeto hacia a los demás.
El ser personal de salud es una cualidad y atributo muy hermoso algo que se trae desde chico una vocación   .
La vocación de enfermera no basta el interés, hace falta voluntad.
 El ser enfermera implica ser mas humana esto permite ayudar a los pacientes a mitigar el dolor, no únicamente con medicinas, sino con palabras de aliento y una actitud positiva.
  La vocación de enfermera ayuda a entender a la persona como seres holísticos, que no solo requieren de la ciencia para salir adelante  en sus problemas de salud, sino también de la ayuda moral  d otras personas para superarlos.
Un personal de salud debe ser ideal ante todo debe   tener vocación por la profesión que llevará a cabo, tener el sentido de servicio para con los demás, inspirar confianza, tener veracidad y discreción las cuales se completan una con la otra.
En la actualidad una gran mayoría de enfermos se encuentran con una gran barrera cuando se trata de elegir libremente a su médico debido a la necesidad de la socialización de la medicina y de las aseguradoras que han puesto al paciente en la situación de aceptar el médico que le ofrecen y no al que él conoce. Esto perturba la relación normal entre médico y paciente.
El enfermo es persona, y la enfermedad es un estado que viene a afectar su ser personal. El médico también es persona, y se aboca a una relación personal con su paciente en el que debe reconocer derechos que jamás deben prescribir, tales como: El derecho a la vida y a la integridad física, a ser protegido de lo que pueda amenazar su salud, y a los cuidados para conservarla. La salud del enfermo es para el médico un bien a conseguir, y en ese empeño su actividad se personaliza en la explícita referencia de la persona de su paciente.
Para poder establecer una buena relación médico-paciente, el médico debe de tener determinadas cualidades:
• Ante todo debe ser un auténtico amigo de la humanidad, con una gran capacidad para la compasión y una disposición pronta para servir. Los egoístas, los calculadores, no tienen lugar dentro de la profesión médica.
• Debe ser un hombre o mujer de ciencia constantemente renovada. " No se concibe a un hombre que se consagre a la medicina para engañar con ella, para simular servicios que no valen. Se es médico para salvar enfermos, para ayudarlos cuando menos. Y no es la ignorancia al que ayuda, es el saber. Esa es la obligación si ha de ser un médico honrado y no mercader".
• Junto a la ciencia, necesita poseer una adecuada habilidad profesional, es decir la capacidad para aplicar los conocimientos que posee a los casos particulares que se le presenten.
• Cuidadoso de la dignidad profesional, que implica, en primer lugar un verdadero respeto de sí mismo. Debe evitar toda vida de escándalo o licencia, alejando así toda sospecha que pudiera recaer sobre su persona.
• Debe de poseer un buen espíritu de observación. Observar es fijar la atención sobre una cosa con el propósito de percibirla tal y como se presenta.

• Saber percibir los fenómenos anormales que se presentan, relacionarlos con el elemento anatómico y fisiológico y así determinar un diagnóstico correcto.
• Por las características propias de la profesión, en la que existen llamadas urgentes, situaciones imprevistas, irregularidad en las comidas y descanso, el médico debe estar en posesión de un organismo sano.
 Así y según Arnau de Vilanova, médico español del siglo XIII, en una de sus obras que publicó ("De la Práctica Médica y de la Prudencia de los médicos"). Afirma de la forma de actuar de un médico honesto y prudente:
El médico debe ser estudioso, para saber.
Debe ser cauto y ordenad en el prescribir
Prudente en sus respuestas y pronósticos
Fiel en sus promesas, pero no asegure la salud porque ello
Sería usurpar el poder de Dios y ofenderlo, Constante y diligente, Discreto en las visitas, Parco en el hablar
Moderado en sus afectos y benévolo con los pacientes.

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