La LET es un dilema moral consecuencia que nuestras
sociedades avanzadas. Las medidas de soporte no siempre proporcionan un beneficio real a la
persona mayor y quizá, por ello, se considera que es el momento, el tiempo, de
centrarse en los aspectos más paliativos y de bienestar. La dificultad se
encuentra en que en estas decisiones siempre nos encontramos un cierto nivel de
incertidumbre imposible de eliminar. No son decisiones, como tantas en la vida,
seguras.
La tradicional doctrina moral del principio de doble efecto
solucionaba el problema dividiendo y, a veces demasiado y claramente, un efecto
queriendo (aliviar dolor con fármacos) de otro no querido (acortar la vida). La
LET pertenecería a lo no querido lo cual implica “aliviar correctamente el dolor”. Pero
tenemos claro que: ¿está tan claro que siempre el médico y los equipos sanitarios
pueden dejar a un lado ese efecto secundario efecto de la LET que es la muerte
cercana en algunas ocasiones? ¿Cómo acompañar en los contextos hospitalarios
ese cambio de ritmo de lo terapéutico a la primacía del cuidado y esa entrada
en “tierras de penumbra”?
Es por ello que la LET
debe tomarse, en principio, de común acuerdo entre el equipo médico, los
familiares y todos los implicados. La LET suele plantearse en las personas mayores en diversas
situaciones como: coma, cuando la persona
entra aun estado vegetativo persistente, necesidad de ventilación mecánica,
enfermedades crónicas avanzadas, mala calidad de vida, pacientes oncológicos,
pacientes terminales, etc.
La LET se suele realizar por la falta de una razonable
confianza en el éxito del tratamiento, por la falta de calidad de vida, por el
poco tiempo previsto de supervivencia, por las molestias que acompañan al
tratamiento y por los costes de la intervención (a nivel individual, familiar y
social).
La LET puede tener o darse en distintos niveles: medicación,
oxígeno y antibióticos, sangre, alimentación e hidratación, medidas de soporte
mecánico. La decisión de limitar el esfuerzo terapéutico en los cuidados intensivos supone
la aceptación de la
irreversibilidad y por tanto
de abandonar todas las terapias con un fin y
administrar todas las necesarias para
garantizar el máximo bienestar
posible el paciente.
Es asombro la unanimidad del equipo médico y de enfermería
que trata al paciente; si existen dudas
al respecto, es necesario posponer la decisión durante unos días.
- Las formas de LET en UCI son:
- Limitar el ingreso en UCI
- No iniciar tratamiento
- Retirar tratamiento
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